Luna

Allí, en el cielo, avanza el otoño,
y el semblante de la luna nos parece más claro;
el Sapo no se ahoga aunque baje hasta el fondo del río
de las estrellas y la liebre vive vida eterna
mordisqueando sus hierbas hechizadas.
Mi fiel corazón se llena de amargura
y un resplandor de claridad nueva se añade
a mis cabellos blancos.
Sé que en este momento escudos y lanzas
atestan la tierra. ¡Oh, deja de brillar
sobre las hordas que acampan al occidente!

Du Fu (712-770 d. de c.)